La bicicleta no es sólo un medio para hacer actividad física, sino que permite descubrir elementos singulares del territorio, ligados al paisaje, a la naturaleza, a la gastronomía, a la historia, etc. El cicloturismo es un mercado en crecimiento en toda Europa y muchos destinos quieren especializarse en este tipo de turismo.

Hay que tener en cuenta que el uso de la bicicleta como transporte habitual varía mucho entre países. De forma general la bicicleta es el medio de transporte más habitual para un 8% de los europeos, unos 41 millones de personas. Holanda es el país donde más se utiliza con diferencia, seguido de Dinamarca, con un 71% y 56%, respectivamente, Alemania y Suecia, con más de un 40%.

A tener en cuenta asimismo que las ventas de bicicletas eléctricas «e-bikes» están aumentando una media del 18% anual y llegaron a 1,7 millones en 2016.

El mercado del cicloturismo es predominantemente doméstico, es decir, se hace en el propio país. No obstante, algunos destinos europeos son muy reconocidos por este tipo de vacaciones como Alemania, Austria, Dinamarca, Suiza y Francia.

En cuanto a su impacto económico, el cicloturismo contribuye con 44 mil millones de euros a la economía europea anualmente.

¿Cuál es el perfil de los cicloturistas europeos? Tienen entre 40 y 60 años, disponen de un nivel socioeconómico alto, viajan en pareja o en pequeños grupos, organizan el viaje por su cuenta y la bicicleta es un motivo para practicar deporte y estar en contacto con la naturaleza.

Algunas fuentes como CBI definen 4 grandes públicos que se diferencian por la intensidad en su práctica:

  • Por un lado están los «Infrecuentes», éstos no utilizan la bicicleta en su vida cotidiana y probablemente no disponen de bicicleta. Buscan itinerarios con baja intensidad de tráfico donde puedan descubrir el paisaje de forma relajada. Es un segmento de mercado grande que incluye familias con niños.
  • En segundo lugar los «ocasionales», que hacen itinerarios en bicicleta varias veces al año preferentemente por carreteras rurales secundarias o caminos con baja intensidad de tráfico, a menudo a partir de un solo alojamiento. Es un segmento grande y el cicloturismo puede ser una actividad complementaria a su motivo principal de vacaciones.
  • En tercer lugar, los «frecuentes» que realizan salidas de forma habitual, cada fin de semana o cada 15 días. Suelen hacer itinerarios más largos, entre 40 y 60 km al día en carreteras rurales secundarias y caminos de baja intensidad de tráfico.
  • Por último los «entusiastas», utilizan la bicicleta una vez a la semana, habitualmente viajan con su bicicleta, a menudo en el extranjero y realizan recorridos largos de más de 60 kms. Se trata de un segmento más reducido que los anteriores.

Uno de los puntos esenciales para estructurar un producto dirigido a estos visitantes es tener en cuenta la intensidad en el uso de la bicicleta, el perfil del cicloturista, su procedencia y la duración de la actividad o de la estancia. Es interesante complementar la actividad principal con otras de tipo cultural, gastronomía, .. e involucrar a la comunidad local para que forme también parte del producto.

También dejar clara la apuesta por un turismo sostenible e incorporar prácticas respetuosas con el medio ambiente. No podemos olvidar que el turismo basado en la movilidad sostenible puede convertirse en un factor clave de desarrollo y de adaptación del sector a los retos futuros. Estos elementos, junto con una buena comunicación y comercialización, serán clave para el éxito del producto y para el posicionamiento del destino.

A nivel de Cataluña, queremos destacar las actuaciones de Terres de l’Ebre  en el desarrollo del turismo en bicicleta. Disponen de recursos turísticos e infraestructuras con capacidad para posicionarse entre los destinos cicloturísticas.

Hay un interés remarcable por parte de las empresas turísticas, para su consolidación.  También, las administraciones están apostando y algunas comarcas como el Baix Ebre, hacen del cicloturismo una de sus líneas estratégicas, con la mejora y ampliación de las vías verdes (Vía Verde de Val de Zafán y adecuación de una vía verde en el trazado del antiguo  Carrilet de la Cava) así como la promoción de rutas e itinerarios en mercados de proximidad e internacionales.

Foto de inicio del artículo cedida por Deltacleta:  experiencias únicas con bicicleta eléctrica en el Parc Natural del Delta de l’Ebre

 

Artículo: Leila Fernandez Coll

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