Francia cuenta con una red de 51  parques naturales regionales que se crearon hace 50 años para proteger y mejorar las áreas rurales.  Un «Parque Natural Regional» es un territorio predominantemente rural donde los paisajes, los ambientes naturales y el patrimonio cultural son de gran calidad, pero su equilibrio es frágil. Se organiza entorno de un proyecto concertado de desarrollo sostenible, basado en la protección y mejora de su patrimonio natural y cultural.

La red se extiende por toda la geografía francesa con 8,7 millones de hectáreas (15% del territorio), en el que viven 4 millones de personas repartidas en 4.300 municipios. Acogen unas 60.000 explotaciones agrícolas y 320.000 empresas, lo que representa el 7% del tejido económico del país.

Sus habitantes aspiran a disfrutar de un modelo de desarrollo que les permita tener una buena calidad de vida y de bienestar. Por este motivo los Parques Regionales tienen como función estimular la economía de los territorios, aumentar la riqueza, y reforzar la solidaridad entre los habitantes, sin dañar los recursos naturales, contribuir al calentamiento climático ni comprometer el equilibrio de los ecosistemas.

En junio de 2016 la Federación de Parques Naturales Regionales franceses publicó un documento muy interesante y que determina la estrategia de desarrollo en los Parques, pivotando en torno de 4 ejes de crecimiento:

  • Favorecer la cooperación

La vocación de los Parques es la de favorecer la cooperación interempresarial y desarrollar la economía “circular” que permite valorizar los productos de desecho que se han generado en la etapa anterior. En esta línea, dan apoyo a la creación de cadenas de valor de los recursos locales y de esta manera, posibilitar la creación de puestos de trabajo y de empresas.

También promueven la relación entre empresas y consumidores locales, la innovación y la investigación. Son especialmenet cuidadosos en la gestión de los bienes comunes: agua, tierra, aire, para que sean utilizados de forma equitativa y se asegure su preservación para las generaciones futuras.

  • Poner a disposición de los actores económicos los atractivos territoriales

Los Parques son espacios privilegiados para vivir y trabajar.  Se protegen y ponen en valor los recursos naturales y culturales, así como el trabajo de artesanos y payeses. Son espacios donde se vive bien, tienen lugar muchas actividades de ocio favorecidas por un modelo de turismo sostenible.

Han creado la marca “Valeurs Parc Naturel Régional” que ayuda a visibilizar todos estos activos y los productos locales más allá del territorio.

  • Acoger a emprendedores de nuevas actividades

El conjunto de factores que definen la calidad de vida en un Parque es un estímulo para atraer nuevas actividades económicas promovidas por personas que quieren hacer compatible su proyecto empresarial y personal.

En este sentido, los Parques trabajan para identificar necesidades no satisfechas y crear plataformas territoriales y de emprendimiento que fomenten la innovación y el trabajo en red entre todos los actores.

  • Dar apoyo a la innovación, conjugando economía, energía y biodiversidad

Los Parques contribuyen a la creación de iniciativas locales de cooperación en materia energética integradas por empresas, entidades locales y consumidores.

Fomentan los proyectos de investigación en materia de salud, bienestar y alimentación de alta calidad medioambiental así como proyectos de ecoconstrucción y “biomimetismo”, es decir aplicando soluciones tecnológicas inspiradas en los diseños de la naturaleza.

El artículo incorpora ejemplos de buenas prácticas que se realizan en diferentes parques.  Queremos destacar los siguientes:

Relanzamiento de la actividad “colorantes vegetales”. A partir de una asociación y de un jardín conservador de plantas tintóreas, se ha vuelto a poner en marcha la producción y venta de colorantes vegetales. Para los agricultores es una actividad ecológica interesante, permite generar empleo, crear red entre las empresas y reivindicar los conocimientos tradicionales vinculados a las características de los terrenos y del clima provenzal.

Financiación participativa.

El Parque ha puesto en contacto a los productores locales con la plataforma “Ruche qui dit oui”, de venta y distribución directa y agrupada de productos alimentarios y artesanales. Esta iniciativa se ha ampliado con acciones de financiación por internet «Kisskissbankbank»  que han permitido poner en marcha una explotación hortícola o instalaciones de Land-art (arte creado en la naturaleza, utilizando materiales naturales como piedras, hojas o tierra).

También mediante otra plataforma  «Hello Merci» de préstamos solidarios entre particulares, se ha financiado una cervecería artesana, un horno de pan y proyectos de otros 15 pequeños comercios, por un importe de cerca de 90.000 € por parte de unos 300 habitantes durante un año.

 

Artículo: DCB Turismo y Desarrollo Local @DCBTurisme

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